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Pobreza y psiquiatría

publicado a la‎(s)‎ 2 ago. 2011 5:41 por Víctor H Loo A   [ actualizado el 14 sept. 2011 5:35 ]

Desde la psiquiatría y la epidemiología se ha reconocido la necesidad de ampliar las alternativas de abordaje en la salud mental. Se han considerado los aspectos de género, genética y desarrollo humano como elementos subyacentes a los trastornos psiquiátricos, particularmente la depresión en mujeres. Pero, 
¿Cuánto influye la situación económica en la salud mental infantil y en el curso evolutivo de la vejez?

El primer estudio que analiza las relaciones del bienestar económico y psiquiatría  infantil ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Duke, en un trabajo dirigido por la doctora E. Jane Costello, en 1993 valoraron "Los efectos de la pobreza en la salud mental de niños", con un seguimiento a 8 años en 1,420 niños de entre 9 y 13 años, de familias cherokee, que se emplearon en casinos nuevos de la zona; encontraron que los niños afectados por la pobreza sufren síntomas de malestar mental que han estado ligados al bienestar económico. Encontraron en estos niños: frustración de sentirse ignorados por sus padres, de no sentir que ellos están ahí a su lado para sentirse validados por ellos.

Una vez que algunas familias lograron salir de la pobreza extrema, los cambios positivos comenzaron a sentirse en los niños inmediatamente, los síntomas que disminuyeron fueron: la terquedad, la rebeldía, la agresividad, el vandalismo, los robos y el abuso de los más débiles. De acuerdo con los resultados, se demostró que el cambio no tenía que ver con el dinero sino con el tiempo que dedicaban los padres a los hijos luego de pasar de tener dos trabajos a uno solo. 

Ansiedad y depresión no fueron reducidos por el cambio económico. Estas condiciones poseen elementos que son genéticas, y estas son muy difíciles de cambiar.

Cada día se incorporan más elementos que trascienden la noción de los problemas orgánicos como causa de la enfermedad mental, a la vez que se reconoce la complejidad de sus determinantes. Las mujeres son más susceptibles a los cambios de vida que los varones.

Pichon Riviere como Fiashé y otros psicoanalistas culturalistas han propuesto plantear el diseño de una psicopatología desde la cultura. Y ello significa entender y explicar el modo en que ésta juega un papel importante en los mecanismos psicopatológicos de que disponemos en nuestra interioridad y a los cuales no podremos renunciar porque, de hacerlo, entraríamos en la contracultura (que tiene una vertiente creativa y otra autodestructiva). 

Por ejemplo, los adolescentes representan un eje móvil de nuestra sociedad, y el trabajo consiste en analizar la dirección hacia lo creativo o hacia lo destructivo que tomen sus proposiciones. Para ejemplificar que la pobreza enferma, Fleshé en su obra "Hacia una psicopatología de la pobreza", recuerda el caso paradigmático de un paciente nacido en una provincia del interior de la Argentina, con escasos recursos económicos y culturales, que todo lo que pensaba lo sacaba del libro Martín Fierro, de José Hernández. Años más tarde, este hombre llegó a hacer fortuna en los Estados Unidos, pero no pudo enfrentar una crisis existencial, ya que siempre que hablaba lo hacía desde el otro, y este otro no era sino Martín Fierro. La pobreza enferma. Deja huellas definitivas. Pero aclara un postulado básico: "La pobreza no enferma en sí misma, es su cultura la que enferma. Y más grave aún es la cultura de la miseria debido a los elementos básicos de su ecología: el hábitat, la villa miseria, el analfabetismo, la promiscuidad y el alcoholismo", o como el retardo mental que es una patología que prevalece en la miseria, ya que en la clase burguesa se permite su inclusión en la organización familiar.

De esta manera observamos que la pobreza y la psiquiatría guardan una estrecha relación, de la misma manera que en psicopatología se relacionan los factores de riesgo, de protección y prevención. Los factores de protección son los que ayudan a amortiguar los efectos de la adversidad, y la acción preventiva permite minimizar los riesgos y fortalecer los factores de protección.

Sin embargo, para diseñar programas preventivos es complicado debido a que la psicopatología es muy compleja, a saber, porque en los trastornos psiquiátricos no hay una causa única, vemos como los factores biológicos también juegan un papel importante en el desarrollo a través las etapas de la vida.

Por ejemplo, en el ámbito del ritmo por el cual envejecemos científicos en Glasgow, Escocia, recientemente han publicado en Public Library of Science estudio basado en el análisis del envejecimiento celular en el ADN, y comentado por BBC Mundo, se menciona que el envejecimiento acelerado está asociado al estatus social y las privaciones, los telómeros tienden a acortarse en la medida que la persona envejece, siendo más prevalentes en aquellos mayores de 55 años con ingresos familiares menores a US$40,000.00, y se encuentra exacervado por la dieta, "no comer tus cinco porciones de fruta y verduras al día", se demuestra que las condiciones socioeconómicas realmente afectan el ritmo con el cual envejecemos.

La siguiente pregunta sería ¿de qué manera influye la pobreza en la atención médica a los trastornos psiquiátricos? 

En fin, mientras en México, hay más pobres.


Aumenta el número de pobres en México



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