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Embriología

    Embriología.  De la 1a a 8a semana de gestación.

https://eresmama.com/wp-content/uploads/2019/05/fecundacion-espermatozoides-ovulo-500x308.jpg    Primera semana. El desarrollo humano comienza con la fecundación, pero antes de la unión, ovocito y espermatozoide, suceden diversos fenómenos importantes. Por ejemplo: La gametogenia, los ovocitos son producidos por el ovario (ovogenia) y expulsados durante la ovulación. Los espermatozoides se generan en los testículos (espermatogenia). Muchos rodean al ovocito secundario si existe. Cuando un ovocito entra en contacto con un espermatozoide completa su segunda división meiótica. Como consecuencia de ello, se formara un ovocito maduro y un segundo cuerpo polar. El núcleo del ovocito maduro constituye el pronúcleo femenino. Una vez que el espermatozoide ha penetrado en el ovocito, su cabeza se separa de la cola y aumenta de tamaño para dar lugar al pronúcleo masculino. La fecundación finaliza cuando cuando ambos pronúcleos se han unido y los cromosomas maternos y paternos se han mezclado durante la metafase de la primera división mitótica del cigoto. Al desplazarse por la trompa uterina hacia el útero, el cigoto sufre segmentación y origina células de menor tamaño, los blastómeros. Tres días después de la fecundación, una masa de 12 o más blastómeros (La mórula) penetra en el útero. En seguida se forma una cavidad en la mórula, convirtiéndola en un blastocito formado por: el embrioblasto, que da lugar al embrión y algunos tejidos extraembrionarios; la cavidad del blastocito, un espacio lleno de líquido; y el trofoblasto, una delgada capa de células externas. Entre cuatro y cinco días después de la fecundación se desprende la zona pelúcida y el trofoblasto cercano al embribaste se fija al epitelio endometrial. El trofoblasto adyacente al polo embrionario se diferencia en dos capas. Al finalizar la primera semana, el blastocito está implantado de modo superficial en el endometrio.

    Segunda semana. La rápida proliferación y diferenciación del trofoblasto son características destacadas de la segunda semana. Dichos procesos tienen lugar a medida que el blastocito completa su implantación en el endometrio. Los diversos cambios endometriales procedentes de la adaptación de estos tejidos para la implantación se conocen como reacción decidual. Simultáneamente se forma el saco vitelino primario y se desarrolla el mesodermo extraembrionario. El celoma embrionario se origina a partir de espacios que aparecen en dicho mesodermo. El celoma extraembrionario se convierte posteriormente en cavidad coriónica. El saco vitelino primario se hace más pequeño y desaparece gradualmente al tiempo que se desarrolla el saco vitelino secundario. Mientras ocurren los siguientes cambios: la cavidad amniótica aparece como un espacio entre el citotroblasto y el embrioblasto; el embrioblasto se diferencia en un disco embrionario bilaminar, formado por el epiblasto, relacionado con la cavidad amniótica, y un hipoblasto, se desarrolla un engrosamiento localizado del hipoblasto, que indica la región craneal futura del embrión y el futuro lugar de la boca; esta placa es así mismo, un importante organizador de la región de la cabeza.

Tercera semana. En el embrión se producen cambios importantes a medida que el disco embrionario se convierte en un disco embrionario trilaminar durante la gastrulación. Estos cambios comienzan con la aparición de la línea primitiva. LINEA PRIMITIVA. La línea primitiva aparece a principios de la tercera semana como un engrosamiento del epiblasto en el extremo caudal del disco embrionario. La línea primitiva procede de la migración de células epiblásticas hacia el plano medio del disco. La invaginación de las células epiblásticas de la línea da lugar a las células mesenquimatosas que migran ventralmente, lateralmente y cranealmente entre el epiblasto y el hipoblasto. Cuando la línea primitiva comienza a producir células mesenquimatosas. El epíblasto se conoce como ectodermo embrionario. Algunas células del epiblasto desplazan al hipoblasto y forman el endodermo embrionario. Las células mesenquimatosas producidas por la línea primitiva se organizan enseguida en una tercera capa germinativa el mesodermo embrionario. Las células del mesodermo migran hacia los márgenes del disco embrionario. Donde se unen el mesodermo extraembrionario que recubre el anmios y el saco vitelino. Al finalizar la tercera semana existe mesodermo entre el ectodermo y el endodermo en todas las partes excepto en la membrana bucofaríngea, en el plano medio ocupado por la notocorda y en la membrana cloacal. FORMACIÓN DE LA NOTOCORDA. A comienzos de la tercera semana, las células mesenquimatosas del nódulo primitivo de la línea primitiva forman la prolongación notocordal, que existe en sentido craneal desde el nódulo primitivo entre el ectodermo embrionario. FORMACIÓN DEL TUBO NEURAL. La placa neural aparece como un engrosamiento del ectodermo embrionario craneal al nódulo primitivo. El notocordio en desarrollo induce la formación de la placa neural, en la que aparece un surco neural flanqueado por pliegues neurales. FORMACIÓN DE LA CRESTA NEURAL. A medida que los pliegues neurales se fusionan para formar el tubo neural, las células neuroectodérmicas migran en sentido dorsolateral para originar una cresta neural entre el ectodermo superficial y el tubo neural. La cresta neural se divide pronto en dos masas que dan lugar a dos ganglios sensoriales de los nervios craneales y raquídeos. NEURULACIÓN. La notocorda induce en el ectodermo que se halla por encima de la formación de la placa neural. Al final de la tercera semana los bordes laterales de la placa neural se elevan y dan lugar al pliegue neural. Desarrollo de los somitas: Al poco tiempo el mesodermo se segmenta en una serie de estructuras pares de forma cúbica llamada somitas. FORMACIÓN DE SOMITAS La división de dichas columnas en pares de somitas comienza cranealmente a finales de la tercera semana. Los somitas son agregados compactos de células mesenquimatosas a partir de los cuales migran para dar lugar a las vértebras, costillas y musculatura axial. FORMACIÓN DE VASOS SANGUÍNEOS Y SANGRE. Hacia la final de la tercera semana, el corazón está representado por pares de tubos cardíacos endocardíacos que se unen a vasos sanguíneos en el embrión y en las membranas extraembrionarisa (saco vitelino, cordón umbilical y saco coriónico).

Al finalizar esta semana, los tubos cardíacos se han fusionado para formar un corazón tubular que se une a vasos en el embrión, saco vitelino, corion y tallo de conexión y forma un aparato cardiovascular primitivo.

Cuarta semana. Durante la cuarta semana se producen cambios importantes de la forma del cuerpo, al inicio el embrión es casi recto y cuenta con 4 a 12 somitas que producen elevaciones notables de la superficie. El tubo neural se forma entre somitas opuestos, pero está ampliamente abierto en neuroporos rostral (anterior) y caudal (posterior). Alrededor del día 24 son visibles los aros faríngeos. El primero (Arco mandibular) y el segundo (hioideo: es un hueso móvil, impar y simétrico que se encuentra en la parte anterior del cuello, debajo de la lengua y tiene forma de U) son obvios. La parte principal del primer arco da lugar a la mandíbula y una extensión rostral del arco, la prominencia maxilar, contribuye a formar el maxilar superior. El embrión esta ahora ligeramente curvado debido al plegamiento de la cabeza y de la cola. El corazón produce una gran prominencia ventral y bombea sangre (150 latidos por minuto). Hacia el día 26 se pueden visualizar tres pares de arcos faríngeos y el neuroporo rostral se cierra. El prosencénfalo origina una elevación notable de la cabeza y el plegamiento del embrión de confiere una curvatura en forma de C. Aparece una proyección caudal curvada (estructura de la cola). Aproximadamente los días 26 o 27 se pueden reconocer las yemas de las extremidades inferiores en forma de pequeñas tumefacciones de las paredes ventrolaterales del cuerpo. También se puede observar las fóveas óticas, primordiales de los oídos internos. Los engrosamientos ectodérmicos que indican los futuros cristalinos de los ojos denominados placodas de los cristalinos son visibles a ambos lados de la cabeza. El cuarto par de arcos faríngeos y las yemas de las extremidades inferiores se pueden visualizar a finales de la cuarta semana. Hacia el final de esta semana, una proyección caudal alargada tipo cola constituye una característica distintiva. Se han establecido los rudimentos de muchos de los sistemas de los órganos, especialmente el aparato cardiovascular y respiratorio. Al concluir esta semana el neuroporo se suele cerrar.

Quinta semana. Los cambios de la forma del cuerpo son mínimos en el transcurso de la quinta semana en comparación con los ocurren a lo largo de la cuarta, pero el crecimiento de la cabeza supera al de las otras regiones. El crecimiento de la cabeza se debe al rápido desarrollo del encéfalo y las prominencias faciales. La cara entra pronto en contacto con la prominencia cardiaca. El segundo arco faríngeo de crecimiento rápido sobrepasa a los arcos tercero y cuarto, formando una depresión ectodérmica lateral en cada lado, el seno cervical. Las yemas de las extremidades superiores tienen forma de paleta y la de los inferiores son semejantes a aletas. Los rebordes mesonéfricos, órganos provisionales en los humanos.

Sexta semana. Las extremidades superiores comienzan a mostrar una diferenciación regional en los codos y se desarrollan lacas de las manos de gran tamaño. Primordiales de los dedos, denominados rayos digitales. Comienzan a desarrollarse en distintas placas, indicando la formación de los dedos. Se ha publicado que los embriones en su sexta semana muestran movimientos espontáneos, como la torsión del tronco y las extremidades. El desarrollo de las extremidades inferiores se produce algo más tarde que el de las superiores. Aparecen varias tumefacciones pequeñas (montículos auriculares) alrededor del surco o hendidura faríngea entre los dos primeros arcos faríngeos. Este surco se convierte en el meato acústico externo (conducto auditivo externo) y los montículos auriculares situados a su alrededor se fusionan y forman la aurícula, la parte en forma de concha del oído externo. El ojo es ahora evidente. Principalmente debido a la formación del pigmento de la retina. El tamaño relativo de la cabeza es mucho mayor que el del tronco y se inclina sobre la prominencia cardiaca. Esta posición de la cabeza es consecuencia del acodamiento de la región cervical (cuello). El tronco y el cuello han empezado a enderezarse. Se ha referido que los embriones muestran respuestas reflejas al acto durante la sexta semana.

Séptima semana. Las extremidades sufren modificaciones considerables en el transcurso de la séptima semana. Aparecen surcos entre los rayos digitales de las placas de las manos que indican claramente los dedos futuros. La comunicación entre el intestino primitivo y el saco vitelino se reduce en esta etapa a un conducto relativamente delgado, el tallo vitelino. A finales de la séptima semana se ha iniciado la osificación de los huesos de las extremidades superiores. En la séptima semana del embarazo la cola del embrión empieza a desaparecer, el corazón se ha desarrollado y ya presenta dos cámaras, los pulmones cuentan con un bronquio primario, una de las dos vías respiratorias originadas en la tráquea y que en un futuro transportarán el aire a los pulmones formando parte del sistema respiratorio, también hacen acto de presencia las fosas nasales. El cerebro mantiene su crecimiento y la cabeza se muestra mucho más grande y se forman los dos hemisferios cerebrales. Ocurre el desarrollo de los intestinos, ya no se trata de un simple esbozo, parte de las asas intestinales se introducen en el cordón umbilical al no caber en la cavidad abdominal, aunque posteriormente volverán a su ubicación original. El intestino se introduce en el celoma extraembrionario en la parte proximal del cordón umbilical. Esta herniación umbilical constituye un fenómeno normal en el embrión y se debe al reducido tamaño de la cavidad abdominal en esta fase para acomodar el intestino en crecimiento rápido. Las asas intestinales son grandes sinuosidades formadas por el yeyuno y el íleon, las últimas partes del intestino delgado.Octava semana. Al comenzar esta semana final del periodo embrionario, los dedos de la mano se encuentran separados, aunque notablemente membranosos. Se pueden observar claramente surcos entre los rayos digitales de los pies en forma de abanico. La proyección caudal tipo cola todavía está presente. Pero es gruesa y corta. El plexo vascular del cuero cabelludo ha aparecido y forma una banda característica alrededor de la cabeza. Hacia el final de esta semana son visibles todas las regiones de las extremidades, los dedos se han alargado y están completamente separados. En esta fase se producen por primera vez movimientos intencionados de las extremidades. La osificación comienza en las extremidades inferiores a lo largo de la octava semana y se reconoce primero el fémur. A finales de esta semana desaparece todo el vestigio de la cola.





Embriología 1EV1




Dr. Víctor H. Loo A.
Méd. Esp. Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia.
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